Ganador del concurso #EuropaSeSiente Verde 2024.
Marta y Víctor son los fundadores de “Millo e Landras”, una explotación agrícola que inició su actividad hace quince años, cuando ambos abandonaron sus respectivas profesiones, que no tenían nada que ver con el sector primario, para vivir y trabajar en el campo.
Tuvieron que aprenderlo todo, pero siempre incorporaron una visión innovadora y medioambiental, apostando por una agricultura lo más ecológica posible con venta directa local: consumidores, pequeñas empresas y cooperativas de consumo. Fruto de esta inquietud, se formaron como maestros compostadores, para obtener abono orgánico de calidad para sus cultivos.
En 2021, con la cooperativa sin ánimo de lucro Mel Finca Orgánica, ponen en marcha el punto verde para la gestión de materia orgánica, un proyecto innovador de economía circular en el que participa activamente la población local y los comercios cercanos, caracterizados por un gran desperdicio de materia orgánica. El punto verde dispone de espacio y maquinaria propia, como una biotrituradora, que se usa tanto por los vecinos como por el personal de mantenimiento municipal para depositar sus restos de fracción vegetal (podas, pasto, hojas); el cual posteriormente se usa como estructurante del compost que servirá como fertilizante para los cultivos de la finca. La biotrituradora también se cede sin coste a los vecinos para uso particular, reduciendo las quemas, ya que la filosofía del proyecto tiene que ver con la captura de carbono comunitaria "no envíes al cielo lo que necesita el suelo”.
Al mismo tiempo, Marta y Víctor recogen, en su furgoneta eléctrica, tanto los residuos orgánicos de los operadores locales de más entidad (fruterías, supermercados, restaurantes), como la comida que se retira de los lineales, para someterla a un cuidadoso proceso de selección:
- Primero se separan los alimentos retirados de la venta, pero aptos para el consumo humano, y se destinan al banco de alimentos local, en colaboración con otras entidades sociales.
- Luego se separa la materia orgánica y los productos aptos para el consumo animal, que será aprovechado por los animales de su propia granja, los cuales, con su pisada, inician mecánicamente el compostaje.
- La materia restante se destina directamente al compost.
- En este proceso, también se desechan selectivamente los envoltorios y envases de alimentos.